La blefaritis es una inflamación crónica del borde palpebral que afecta a una proporción significativa de la población adulta.

La blefaritis es una inflamación crónica del borde palpebral que afecta a una proporción significativa de la población adulta provocando quemazón, sensación de arenilla, intolerancia a lentillas, ojo rojo… En la mayoría de los casos está asociada a disfunción de las glándulas de Meibomio (DGM), constituyendo una de las principales causas de ojo seco evaporativo.

En Óptica María Esteban, en Valencia, evaluamos la blefaritis como una alteración funcional de las glándulas palpebrales que requiere un abordaje estructurado y continuado.

Anatomía y función de las glándulas de Meibomio

Las glándulas de Meibomio son glándulas sebáceas situadas en el tarso palpebral.

Su función es secretar un componente lipídico esencial para:

  • Reducir la evaporación lagrimal
  • Mejorar la estabilidad de la película lagrimas
  • Disminuir la tensión superficial

Cuando la secreción es insuficiente o de mala calidad, la lágrima se vuelve inestable.

Fisiopatología de la disfunción meibomiana

La DGM puede deberse a:

  • Obstrucción 
  • Alteración de la secreción
  • Inflamación crónica
  • Colonización bacteriana secundaria

La obstrucción genera aumento de presión en la glandula, inflamación local y alteración progresiva de la arquitectura glandular.

Con el tiempo puede producirse atrofia glandular irreversible si no se interviene.

Manifestaciones clínicas

El paciente puede presentar:

  • Enrojecimiento del borde palpebral
  • Secreciones espesas
  • Costras en pestañas
  • Sensación de quemazón
  • Intolerancia a lentes de contacto

Es frecuente la coexistencia con ojo seco evaporativo.

Diagnóstico en consulta optométrica

La exploración en nuestro centro incluye:

  • Biomicroscopía detallada del borde palpebral
  • Evaluación de orificios glandulares
  • Expresión meibomiana para valorar calidad de la secreción
  • Análisis de estabilidad lagrimal (BUT)
  • Valoración de hiperemia conjuntival

La identificación temprana es clave para evitar progresión.

Manejo terapéutico

El tratamiento se basa en cuatro pilares fundamentales:

  1. Higiene palpebral estructurada

Limpieza específica del borde palpebral para reducir carga bacteriana y detritus.

  1. Termoterapia controlada

Aplicación de calor para fluidificar la secreción y facilitar su drenaje.

  1. Expresión glandular (si procede)

En casos seleccionados.

  1. Lágrimas artificiales adecuadas

Preferiblemente con componente lipídico.

La blefaritis es una patología crónica. Requiere mantenimiento y educación del paciente.

Cómo influye en la calidad visual

Además de la sintomatología, la inestabilidad lagrimal secundaria a DGM puede provocar:

  • Visión fluctuante
  • Reducción de calidad óptica
  • Incremento de aberraciones

Por ello, no es únicamente un problema de confort, sino también de rendimiento visual.

Enfoque clínico en Óptica María Esteban, Valencia

En nuestra consulta abordamos la blefaritis y la DGM como parte integral de la evaluación de superficie ocular, especialmente en pacientes:

  • Con intolerancia a lentillas
  • Con sintomatología crónica
  • Con cirugía refractiva previa
  • Con alta demanda visual

Un diagnóstico preciso y un tratamiento individualizado permiten recuperar estabilidad lagrimal y confort visual sostenido. Si te has sentido identificado con alguno de estos síntomas, pide cita para una valoración.

Porque el borde palpebral es una estructura funcional clave en la salud ocular.

Si te surge cualquier duda sobre este post o quieres enviarnos alguna consulta, escríbenos a opticamariaesteban@zasvision.com